¿Dónde comer en Pamplona?

Pamplona es una de esas ciudades que merecerían una visita aunque sólo fuera por disfrutar de su gastronomía. Los productos navarros se distinguen por su calidad, y en los múltiples bares y restaurantes saben cómo sacarles partido. Ya sea acodados en una barra o con mesa y mantel de por medio, podemos tener la tranquilidad de que saldremos bien comidos en casi cualquier local. No obstante y para ir sobre seguro, aquí va una selección de lo mejorcito de la capital navarra.

1 / De pinchos por Pamplona

La capital navarra es el lugar perfecto para los amantes de los pinchos

Una de las mejores opciones para comer o cenar en Pamplona es irse de potes, como dicen por allí, que no es otra cosa que comer a base de pinchos. Y aunque son muchos los locales donde elaboran estas pequeñas joyas gastronómicas, no debemos dejar de probar el frito de pimiento del Gaucho (Espoz y Mina, 7), por ejemplo, todo un clásico del tapeo pamplonés, o la tortilla del bar La Navarra (Amaya, 10), una de las mejores de España, gruesa, jugosa y elaborada con patatas de la montaña navarra.

También deberíamos pasarnos por el Melbourne (Olite, 36), una de las mejores barras de la ciudad, donde trabajan como nadie el producto de temporada. Más que pinchos, sirven medias raciones de corte moderno, hechas al momento. Memorables sus boletus con huevo a baja temperatura.

Otra barra famosa por sus pinchos elaborados es la del Bar Chelsy (Iturrama, 20), donde podremos encontrar auténticas obras de arte en miniatura como, por poner un ejemplo, el petisui de guiso de pato con hongos, salsa de kumquats y bouquet de flores. Y todo eso sin dejar de lado la tradición, porque su tortilla y su carrillera con puré de patata están de campeonato.

El frito de huevo del Bar Río (Plaza de San Nicolás, 13) es famoso en toda Pamplona: una especie de croqueta, con un rebozado crujiente, rellena de bechamel y huevo. Suena simple, pero está de vicio.

Cerca de allí están dos de los locales más míticos de Pamplona, casi enfrente el uno del otro: el Baserri (San Nicolás, 32) y el Otano (San Nicolás, 5). Si bien el primero elabora pichos de corte más moderno y el segundo apela a la tradición gastronómica navarra, ambos bares son apuestas seguras en lo que a tapeo se refiere.

El Bar Letyana (Travesía Bayona, 2), en el barrio de San Juan, es otro de esos locales donde lo que sirven se aproxima más al concepto de ración que al de pincho. Lo cual es de agradecer si vamos con hambre. No dejes de probar su coulant de alcachofa de Tudela con bacalao ni el medallón de solomillo al oporto con senderuelas. Para chuparse los dedos.

2 / Mesa y mantel

Espárragos, setas y huevo

Si queremos darnos un homenaje gastronómico, estamos en la ciudad indicada. Rodero (Emilio Arrieta, 3), frente a los Jardines de la Taconera, es uno de los mejores restaurantes de Pamplona: un establecimiento familiar, de comedor sobrio y elegante, donde Koldo Rodero ofrece cocina de vanguardia, pero con las raíces bien asentadas en la esencia de la gastronomía navarra. Impecables sus setas y trufas de otoño con velo de oro, por ejemplo. O el arroz con chipirones, vieira de coco y brotes de cilantro.

Enekorri (Tudela, 14) es otra de las visitas obligadas para cualquier gourmet que pase por Pamplona. En este local de un minimalismo cálido, donde apuestan por la cocina navarra de corte moderno, las verduras son las estrellas de una carta que cambia tres veces al año, al ritmo de las estaciones. Las manitas de cerdo con cebolletas glaseadas o la cama de alcachofas con bogavante, su mayonesa y reducción de mandarina, son sólo dos muestras de lo que Enekorri puede ofrecernos.

Y si lo que buscamos es un restaurante clásico, en el mejor sentido del término, nada mejor acercarnos hasta el Hotel Europa, entre la Plaza del Castillo y la calle Estafeta. O sea, más céntrico imposible. El Restaurante Europa (Espoz y Mina, 11) es un establecimiento mítico, con una carta inspirada en el recetario tradicional navarro y elaborada con productos de temporada de la máxima calidad. Prueba de ello son las dos décadas que llevan obteniendo el reconocimiento de la todopoderosa guía Michelin. Son espectaculares sus delicadas pochas de Sangüesa y el tratamiento que dan a espárragos, pimientos de Lodosa y, en general, a todo lo que nace en la fértil huerta navarra. Pero como no sólo de verdura vive el hombre, en su carta encontramos referencias como el solomillo de ternera del Baztán a la parrilla con foie asado y dados de panceta confitada crujiente o el imponente lomo de merluza al horno con sus kokotxas al pil pil.

Frente a los Jardines de la Taconera, un edificio del siglo XIX alberga La Nuez (Taconera, 4), un restaurante de corte afrancesado (siguen la estela de Georges-Auguste Escoffier,  cocinero y gastrónomo francés) y cocina elegante y sobria, cuyo objetivo último es preservar la esencia del producto. ¿Sugerencias para un menú? Verduras en cocotte, bacalao salvaje al gratin con sabayón de mostaza antigua y tarta Tatin de manzana. De nada.

En El Merca'o (Tafalla 5-7), además de una decoración que nada tiene que envidiar a la de cualquier local de Londres o Nueva York, podremos disfrutar de una de las propuestas gastronómicas más interesantes de Pamplona. La cocina de El Merca'o fusiona la riqueza de los productos locales (comprados a diario en el Mercado del Ensanche) con otros venidos de allende los mares. Por eso en su carta se entremezclan sin complejos ingredientes de la huerta navarra con el wasabi, el guacamole o las huevas de pez volador.

¿Buscas hotel barato en Pamplona? MIRA AQUÍ

Pamplona en un día

Guía para que en sólo 24 horas disfrutes de los principales atractivos de la capital navarra.

Pamplona: 10 visitas imprescindibles

Si estás pensando en hacer una escapada a Pamplona, aquí van los 10 lugares que no puedes perderte.

El recorrido del encierro

El itinerario por donde corren toros y mozos, es uno de los atractivos turísticos de Pamplona.